Y así estaba acostada, mirando el techo, sonriendo, como una tonta... Decidí prender el velador, agarrar este cuaderno y escribir todas esas cosas que nunca me voy a animar a decirte, pero cuando te pienso no me salen las palabras, no se que es esto, que me está pasando, pero cuando te pienso lo único que se me viene a la mente es que le estás dando un giro de 180º a mis días, y también me doy cuenta que te extraño... (aunque cuando por fin llega el fin de semana y te veo sentadito en esas escaleras, ahí es cuando me doy cuenta de cuaaaaanto te extrañaba...)
Pero no, no y no. No. Esto no puede estar pasandome a mi. Voy a apagar el velador, cerrar los ojos y procurar no soñar con vos...